
CAMBIOS DE APTITUD
- Mirada más huidiza.
- Aspecto físico más desordenado.
- Aislamiento: Se sienten mal consigo mismos y cada vez están más solos. Persona huidiza, que no coge el teléfono o no acude a las citas.
- Rechazo a las reuniones familiares.
- La falta de autoestima crece.
- Los comportamientos extraños crecen.
- Pide hacer algún régimen porque quiere adelgazar.
- Alguna comida desaparece por atracón.
- Aparece algún vómito, alguna caries.
- Excesiva delgadez.
- Irritabilidad.
- Oscilaciones bruscas del peso.
- Oscilaciones bruscas en la manera de comer.

¿Cómo actuar?
Necesitamos informarnos para saber tratar al paciente y ayudarle a llevar una vida de mayor calidad hasta su curación.
La persona con TCA, tratada por un buen especialista, con la colaboración sin fisuras de la familia que tiene que ser un muro de contención, y con los amigos fieles, emprende una vida de más calidad donde pueda volver a caminar con su libertad.
Es una enfermedad psiquiátrica grave. Cogerla a tiempo es fundamental.
El terapeuta, psiquiatra o psicólogo, que no sea especialista en esta enfermedad, debe derivar a su paciente, lo antes posible, al terapeuta especializado: No puede entretenerle con terapias que no sean específicas. Si no sabe el camino concreto para curar esta enfermedad y no obtiene algún progreso en su curación con los tratamientos que utiliza, solo es ético recomendar a su paciente otro terapeuta que sepa tratar este problema...

Confianza en el control y reconocimiento del afectado.
Cuando la persona muestra conciencia, y tiene sensación de control de la situación, el entorno cae cómplice de este falsa percepción..

Esperar un tiempo por si el problema se resuelve por sí solo.
Un diagnóstico temprano es indicativo de buen pronóstico. Al ser una enfermedad que funciona de forma cíclica, puede “parecer” que existe mejoría, pero será cuestión de tiempo que los síntomas vuelvan a dar la cara.

“No es tan preocupante, algo come”.
La restricción de alimentos suele ser gradual, paulatina, y el entorno va normalizando las conductas, justificándolas.

Atribuir el problema a las “ llamadas de atención ”.
Creer que es una forma en la que el paciente trata de llamar la atención de su entorno, quitando importancia a la naturaleza de lo que está ocurriendo, y sobre todo sin tener en cuenta las consecuencias que acarrea.

Culpabilidad.
El primer pensamiento que surge en la familia, es cuestionarse su responsabilidad en lo que está ocurriendo. La causa de los TCA es multifactorial, y juegan un papel muy importante las características de personalidad, la genética, y el entorno. No es el momento de buscar porqués, sino de actuar y poner soluciones.

Pensar que es una enfermedad que no se cura.
Existe la creencia de que estos pacientes “aprenden a vivir” con la enfermedad. Los tratamientos específicos que se realizan de forma completa, generan curaciones reales, y personas liberadas. Si bien es importante tener en cuenta que son tratamientos largos, alrededor de cinco años, en los que se trabaja en profundidad cada plano de la vida del paciente.
